NUESTRO CREDIT CRUNCH

Friedrich A. Hayek, fue discípulo de de Ludwig von Mises, miembro de la escuela económica austriaca, uno de los mayores críticos de la economía planificada y en 1974 se le concedió el Nobel de economía. Hayek demostró que la creación de dinero nuevo y artificial por el sistema bancario prestado a interés bajo, la denominada expansión crediticia, distorsionaba los patrones de inversión, asignando desproporcionadas pérdidas cuando el crédito se contrae. Es muy instructivo tener en cuenta el trabajo de este economista si queremos intuir las implicaciones que está teniendo para España el final de una etapa caracterizada por la disposición de dinero barato. De tipos de dos dígitos se pasó a estar por debajo del tres por ciento. A continuación detallaré paso a paso la cadena de sucesos de tipo financiero que nos llevarán irremediablemente a un credit crunch.

    1. España entra en la Unión Monetaria y con esa entrada se produce una caída de los tipos de interés.
    2. Aumenta la oferta de crédito al sector privado de un modo desconocido hasta la fecha.
    3. El dinero barato acentúa el consumo, la inversión doméstica y la adquisición súbita de vivienda.
    4. La extensión del crédito hipotecario incluyó deudores de escasa solvencia en un entorno de tipos normales.
    5. El crecimiento económico, la buena marcha del sistema, la creación de empleo y el aumento de inmigración productiva y consumista no se habría producido a esos niveles sin esa coyuntura financiera.
    6. El índice de precios se dispara y es preciso aplicar medidas correctoras y se establecen incrementos en el tipo de referencia.
    7. A medida que los tipos aumentan y el rechazo de las entidades financieras al riesgo de impago crece, la demanda de crédito se reducirá y en consecuencia el valor inmobiliario se estancará o se verá tasado a la baja
    8. Ese nuevo escenario permitirá descubrir, en breve, el mayúsculo volumen de deuda hipotecaria de dudoso cobro o directamente impagable.
    9. La deuda hipotecaria se reflejará en las inversiones sin abono por parte de constructoras y promotoras, resultando insostenibles por culpa de la falta de demanda, como por el nuevo escenario financiero
    10. En ese instante el contagio al resto de la economía puede ser imparable y el pánico circula por los círculos financieros.
    11. Bancos y cajas dejan de prestar alegremente y endurecen sus criterios. Algunas ya no prestan directamente a particulares y a empresas del sector inmobiliario.
    12. Entidades financieras aumentan plazos y recursos para cobrar impagados.
    13. A medida que los problemas para saldar deudas aumenta, éstos solicitan refinanciaciones de créditos, hipotecas y pólizas.
    14. Nace el credit crunch, es decir, un escenario perverso en el que la demanda de crédito aumenta y la oferta desciende
    15. Ese escenario, en cuanto la bolsa deje de jugar a la gallina ciega, empezará a reflejar la situación real
    16. El impacto depresivo sobre mercados y bonos acrecentará la dificultad de las compañías para obtener financiación.
    17. La falta de financiación imposibilitará a esas empresas cotizadas refinanciar con sus propios activos de garantía para cubrir deudas o para ejecutar fases avanzadas de proyectos en curso.
    18. Como la demanda de viviendas fue incentivada por el escenario de expansión crediticia y este fue produciendo un fondo que, erróneamente, se ha invertido nuevamente en el sector inmobiliario, cuando la demanda baje, como ya está bajando, gran parte del capital concentrado en la granja inmobiliaria se evaporará soportando unas pérdidas descomunales.
    19. Como ajuste a ese estadio viviremos quiebras en el sector a medio año vista. Fundamentalmente afectará a pequeñas y medianas empresas constructoras, oficinas de refinanciación, franquicias del sector e intermediarios. No se debe descartar el desplome de alguna empresa de mayor envergadura y muy significativa. Tengo algún candidato en mente.
    20. Como España no tiene política monetaria propia, la vulnerabilidad de nuestra economía es brutal.
    21. El Banco de España no tiene capacidad para inyectar liquidez y paliar los efectos de la desconfianza interbancaria que causará el credit crunch.
    22. La facultad de evitar un schouk crediticio está en poder del Banco Central Europeo.
    23. El BCE no tiene prioridades nacionales, su objetivo es garantizar una inflación armónica para toda Europa. Lo bueno para España tal vez no lo sea tanto para la Unión.
    24. El BCE ya avisó a España en sucesivas ocasiones sobre los errores que se estaban cometiendo y sobre la falta de previsión y medidas al respecto por parte de los gobiernos de Aznar y de Zapatero.

Ya caen gotas, pronto lloverá y de lejos se ven nubarrones negros de tormenta.