Posted on 23 enero, 2009 by Marc Vidal

SALIR A LA CALLE

Es un insulto a la inteligencia que los sindicatos callen como ratas, que mantengan esa connivencia con el poder en momentos como los que estamos viviendo. Casi un millón de familias no tiene a nadie trabajando, y cuando éstos dejen de cobrar el paro, entonces vamos a saber que tono va cogiendo la calle y sus esquinas. Aquí todo Dios se va al paro. Ya no cuentan carreras, masteres o felaciones varias. No hay garantía ni valor. El descenso de los índices de producción industrial están en mínimos inéditos y el turismo ha empezado a perder clientes a paladas.

Lo por de todo es que los datos que nos aportan son pura manipulación, mentiras empaquetadas con papel celofán que simulan un mal escenario pero que no muestran, ni de lejos, el real. Cerca de 4 millones y medio de parados que no salen en ninguna estadística nacional y que ningún medio de comunicación aporta con valentía y que si deseas contrastar debes subscribirte al Eurostat. Los sindicatos saben la tasa real de paro, saben que los EREs son inevitables en muchos casos pues el problema no es de consumo sino de ineficiencia de lo fabricado y que apretar en según que sectores es simplemente retrasar el cataclismo. Siguen sin salir a la calle de una manera eficiente pues la alternativa es el PP y eso duele. Que el adelanto de elecciones se producirá este año es casi un secreto a voces. Los que están más cerca de Zapatero ya descuentan esa posibilidad.