Les Habla El Presidente…

Esta es la carta que Zapatero ha publicado en el diario alemán Handelsblatt. El tipo con su habitual sentido del humor lo titula “Disciplina para la eurozona” y lo subtitula con un chiste: “exigencia de reformas para la Unión Monetaria a fin de que sea más estable y que genere una mayor disciplina presupuestaria”. Es humor negro. Que pida cambios definitivos el jefe del ejecutivo del país que más rápidamente ha deteriorado todo su equilibrio económico y que apenas es capaz de asumir una sola reforma estructural, es indignante para muchos europeos. Os dejo la joya literaria en cuestión traducida, no por el interés que pueda suscitar, que es igual a cero, sino para que veáis que imagen percibieron los alemanes del susodicho durante su desayuno de ayer. Justo antes de que nos rebajaran el rating de nuestra deuda y que se publicaran datos económicos y laborales ibéricos que certificaban el desastre el Presidente de turno de Europa aleccionaba a los alemanes. Os subrayo yo algunos detalles que me parecen de traca.

"La estabilidad de la eurozona es fundamental para todos los países que la integran, no sólo para Grecia. Es por ello crucial que reforcemos la disciplina fiscal entre los Estados Miembros y garanticemos el estricto cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Pero no debemos quedarnos ahí. Precisamente para facilitar una mayor disciplina fiscal es necesaria una mayor coordinación de nuestras políticas económicas y abordar de forma coordinada reformas estructurales que nos permitan avanzar hacia un nuevo modelo de crecimiento económico. Ese es el propósito del Gobierno que presido – un Gobierno responsable, con pensamiento europeo y solidario.

A pesar de nuestro bajo nivel de endeudamiento relativo, más de 20 puntos inferior a la media de la zona euro, el Gobierno de España está plenamente comprometido con la consolidación fiscal, para alcanzar el equilibrio presupuestario primario (excluidos los intereses de la deuda) en 2013.

España es capaz, por lo tanto, de contribuir a la estabilidad de la eurozona, que es un requisito fundamental para todos los países del eurogrupo. Por otra parte, para ello es necesario que mejoremos la disciplina presupuestaria de los países miembros y que cumplamos el Pacto de Estabilidad y de Crecimiento.

España ha demostrado en el pasado su capacidad para completar con éxito procesos de ajuste fiscal, que permitieron reducir 30 puntos nuestro ratio de endeudamiento en los años previos a la crisis económica, y lo volverá a hacer ahora.

También quiero dejar claro el compromiso de mi Gobierno con un cambio del modelo de crecimiento económico, para hacerlo más sostenible y equilibrado. Con tal fin, nos hemos propuesto acelerar e intensificar los pasos dados en este sentido desde que accedí a la Presidencia del Gobierno de mi país en 2004, aumentando la inversión en I+D+i, capital humano e infraestructuras.

Hace unos meses, el Gobierno presentó en el Parlamento la Estrategia de Economía Sostenible, con el fin de concentrar todas las iniciativas legislativas en la modernización de nuestro tejido productivo. Fruto de esta Estrategia, la nueva Ley de Economía Sostenible incluye medidas transversales para reducir las cargas administrativas, para mejorar la fiscalidad de la innovación y reducir los costes de patentar; para reforzar el sistema de apoyo a la internacionalización o mejorar el sistema de formación profesional, permitiendo una mayor implicación de las empresas en su diseño y ejecución.

Asimismo, hemos puesto en marcha procesos de negociación para acometer otras reformas estructurales, como la modernización del mercado de trabajo, la reforma del sistema educativo y la mejora de la sostenibilidad del sistema de pensiones a medio y largo plazo.

Igualmente, a pesar de que nuestro sistema financiero ha sido de los que mejor han resistido la crisis financiera, hemos iniciado un proceso de reestructuración para sanearlo y ajustar su capacidad a un nuevo modelo menos intensivo en crédito que en el pasado.

Estoy convencido de que, si somos capaces de culminar con éxito estos cambios, nuestra economía podrá retomar su potencial de crecimiento de medio plazo por encima de la media europea.

Mi país se encuentra, por tanto, bien posicionado para aprovechar los beneficios de la recuperación económica una vez que ésta se consolide. Y para ello vamos a asumir los esfuerzos y sacrificios que comporta el exigente proceso de ajuste fiscal y de reformas que hemos emprendido”.