El proyecto GoKey recauda más de un millón de dólares

El proyecto GoKey recauda más de un millón de dólares

Muchos son los proyectos que vemos cada día. Muchos son verdaderos ingenios y otros son sencillamente soluciones simples a problemas cotidianos. La diferencia entre lograr como financiar una producción o no radica en como lo explicas, que explicas y desde donde lo explicas. El caso de GoKey es la sublimación de los tres elementos y lo demuestra que en un tiempo limitado ha logrado a través del ‘crowdfunding’ más de un millón de dólares para su fabricación y comercialización. Os aconsejo que lo reviséis en la forma pues es una buena manera de plantear el interés sobre su startup. En concreto GoKey ha superado en 2,806% los 40.000 dólares que buscaban.

Normalmente cuando uno sale de casa lleva en el bolsillo al menos dos cosas: las llaves, y el móvil. Y como el primero de esos elementos no es especialmente tecnológico, hay unos emprendedores que han decidido aportar una solución a ese problema. La GoKey es un llavero, una batería auxiliar, una llave de memoria y un localizador en caso de pérdida. No hay más y precisamente eso lo hace perfecto.

Sus creadores han logrado multiplicar por varias decenas el objetivo de financiación colectiva que se habían propuesto logrando algo que me parece magnífico: desarrollar nuevas funcionalidades mientras estás en la fase de creación del producto todavía. Estas son la localización por GPS del llavero, el uso del estándar USB 3.0 en lugar de la idea inicial de optar por USB 2.0 y la de que el llavero actúe como un mando remoto para la cámara de fotos, la reproducción musical o las presentaciones de empresa. Una especie de sucedáneo domótico donde ni tan siquiera había un plan para ello.

GOkey ha tenido un éxito arrollador en Indiegogo, al precio de 59, 69 o 79 dólares para las versiones con 8, 16 o 32 GB respectivamente. La fecha estimada para el envío de las primeras unidades es a principios de 2015.

A veces hay ideas y proyectos que cuando te las presentan ya ves que van a romper todas las métricas o previsiones. El caso de GoKey fue uno de ellos. Un dispositivo que te permite solucionar en un solo punto varios temas cotidianos pero que, a diferencia de miles de ideas que se perdieron en plataformas de recaudación colectiva o en despachos de algún Business Angel, de esta propuesta hay mucho que aprender. Si tienes algo que crear, mostrar y desarrollar, puedes empezar por estudiar como lo lograron los de GoKey.

Cuando me retire, me retiraré emprendedor

Cuando me retire, me retiraré emprendedor

Antes que nada comentarte que eso de ‘emprender‘ es, en según que circunstancias y en según que lugares, es una putada. Que creerse la melodía cansina de que tomar las riendas de tu vida en muchos casos emprendiendo es un cúmulo de sinsabores, noches en sin dormir y sueños rotos. Que las tardes de domingo rotas por los errores acumulados no es una buena merienda. Pero, sin embargo, cuando el olorcillo tibio que desprende el café en el que enfocas tu mirada mientras piensas en todo cuanto has hecho para llegar ahí, y cuánto has llorado para ver tus sueños convertidos en tu modelo de vida, a veces, y solo a veces, merece la pena. Emprende si quieres, no porque te lo digan. Emprende si es lo que deseas, no porque no hay más remedio o está de moda. Si lo haces sin tener el ADN necesario, será un calvario.

Le contaba a mi amigo que decidí hace mucho que mi trabajo sería global por que me gusta vivir sin fronteras, agotador porque disfruto con él como si fuera ocio, apasionante porque me permite conocer personas que saben mucho más que yo todos los días, enriquecedor porque a cada paso, a cada vuelo, a cada noche de hotel, los minutos se convierten en un reto pendiente, vibrante porque cada nuevo proyecto que asumo es el primero, electrizante porque todo pasa a una velocidad digital e innovadora y brillante porque me ciega la luz que emite todo cuanto quiero hacer todavía. También le confesé que en un tiempo, no muy largo, levantaré el pie del acelerador para descubrir otras cosas que a tanta velocidad te pierdes.

Sin embargo de todo este viaje no me quedaré con el destino, ni la llegada. Espero seguir recordando siempre el trayecto, las metas volantes, los ‘extrapoints’ de última hora justo antes de una aparentemente irremediable parada de máquinas. Y me quedaré con todos los errores, acumulados, juntos y dolorosos, pero que enseñan tanto que asustan. Seguiré soñando porque es cuanto le queda al explorador. Soñar con lo que aun no conoces e imaginar como será. Pero disfrutando de esa construcción casi onírica y mental que se amontona en algún lugar donde descansa la gasolina del emprendedor.

Y procuraré que el espíritu crítico se mantenga. A pesar de todo, que no deje de brotar con energética pasión. Que en cada hotel, aeropuerto o avión permanece la rabia intacta. La rabia del que quiere saber más, hacer más, conocer más. La rabia del escalador que no se detiene, del ciclista, del corredor, la rabia del pescador que pasa semanas lejos de todo y contra todo, la rabia. La misma que da ver como millones de personas permanecen inertes, con su sombra aplastada, frente a un televisor. La rabia de ver cuánto se puede hacer y no se hace.

Por eso no dejaré de ser emprendedor ni cuando deje de ser emprendedor. Me da igual si el término desaparece, lo sigan manoseando interesadamente quienes no tienen puta idea de lo que significa, le busquen la parte negativa o lo pinten de color pastel. Yo seré siempre eso. Por lo que significa y por lo que me ha dado. Aunque todo salga mal, aunque no lo vuelva a lograr y el riesgo asumido se convierta en invierno. No dejaré de serlo pues en ello está el motivo de ser más. Ser más y nada más. Ser y hacerte mejor. Aprender emprendiendo y emprender aprendiendo. Cada momento es nuevo y cada dificultad un curso entero.

Cuando me dedicaba a la bolsa en los años noventa, la edad ideal me decían era los 30 y algo y mi edad era 20 y algo, luego como directivo de empresas con mis treinta me decían que lo ideal eran los 40, y ahora cuando me dicen que emprender está especialmente diseñado para los 20 yo me siento mejor que nunca con 44 para montar negocios. Está claro que la edad y lo que se hace con ella depende mucho de lo que se siente. En cada momento ejercí y ejerzo de creativo en cada uno de mis proyectos. Lo único que si va en crecimiento es el conjunto de elementos que me permiten razonar esa capacidad para inventar. Me muero de ganas por saber cómo será el mundo futuro. Automático, conectado, robótico. Me fascina ese viaje al futuro que haremos todos en la próxima década con cosas que ni tan siquiera imaginamos y que aún no han salido de la mente de sus creadores. Me fascina poder ser partícipe de algo de todo ello.

Cuando me retire, me retiraré emprendedor. Aunque digan que a los mil años se pierde esa capacidad, yo lucharé contra ello. Que mi jubilación sea la de seguir haciendo aquello que me mantenga esencialmente vivo. Que sentirme vivo, ahora lo sé, lo supe hace 25 años, es probar, intentarlo, desear y, como lo llaman ahora, emprender. Cuando un papel diga que soy demasiado mayor para trabajar, yo volveré a emprender, porque cada vez que aparece un reto, un salto, un proyecto, una idea, se prende el combustible de la vida.

Quinta convocatoria de Conector

Quinta convocatoria de Conector

Desde hace unos días, Conector ha vuelto a abrir convocatoria de aceleración para nuevas Startups. Como en las cuatro ediciones anteriores, excepto en la que establecimos de tipo ‘vertical‘ especializándose en proyectos de ecommerce, en esta ocasión vuelven a estar convocadas todo tipo de propuestas de negocio mientras sean innovadoras y tengan una base tecnológica.

El plazo de envío de candidaturas es el próximo 10 de Diciembre, para ello tenéis que rellenar este formulario y enviarlo a proyectos@conector.com junto al resumen ejecutivo del proyecto. Es muy importante que detalles en qué fase de desarrollo está vuestro proyecto e incluir métricas y resultados financieros (si tenéis). La aceleración será del 12 de Enero de 2015 al 30 de Junio de 2015.

Tras superar un exhaustivo proceso de selección que realizaremos y que culmina en un Startup Day, los emprendedores de los proyectos seleccionados podréis participar del programa de aceleración eligiendo entre su propuesta presencial, que implica la ubicación de la startup en las oficinas de Conector en Barcelona; o la virtual, que permite que las startups de fuera de Barcelona solamente tengan que desplazarse para realizar los ‘boards’ mensuales. El Startup Day es la jornada en la que los emprendedores de los proyectos presentan sus propuestas ante los socios, inversores y mentores de la Aceleradora.

Buscamos empresas ya constituidas. En fase inicial de desarrollo, que acaben de lanzar su aplicación o que la lancen durante el proceso de aceleración. Enfocados en el sector Telecomunicaciones, Internet, Media y Entretenimiento. Que sean innovadores y disruptivos, con modelos de negocio ya probados en otros mercados. Con potencial de crecimiento y escalables. Con equipos de entre 2 y 4 personas que tengan un líder claro.

Aportamos servicios del programa Paypal Blueprint valorados en 50.000€, productos de Amazon WebServices valorados en 35.000€, programas de Microsoft BizSpark valorados en 10.000€, entrar en uno de los mayores ecosistemas de emprendimiento de España conformado ya por varias decenas de empresas y un plan de seguimiento posterior en la misma zona. También se proporcionará soporte y acompañamiento en servicios legales de Metricson, sesiones de formación por parte de mentores y profesionales especializados en cada tema y, también, entrar en contacto con los inversores y Venture Capital más importantes de España.

Si eres emprendedor y tu proyecto cumple los requisitos, no lo dudes, aplica a Conector y vive la experiencia de trabajar con algunos de los emprendedores de éxito más conocidos del sector digital. Hasta el momento 5 de los 20 proyectos que hemos acelerado ya han conseguido inversión y el resto están a punto de cerrar su primera ronda. Si eres emprendedor o inversor y quieres consultarme algo previamente puedes hacerlo a través de aquí.

Uber se prepara para el transporte instantáneo

Uber se prepara para el transporte instantáneo

Uber está a punto de cerrar una ronda de financiación que valoraría la compañía en más de 35.000 millones de dólares. En concreto T. Rowe Price Group Inc. estaría a punto de ser el nuevo inversor que se sumaría a la todo poderosa Fidelity Investments según informa Bloomberg. Y la verdad es que si Uber completa este volumen de financiación y su valoración llegase a doblar la actual, remitida a la ronda que cerraron en junio, sería un nuevo récord mediante una ronda de inversión directa. El club de los once dígitos lo componen ‘maquinarias’ como la de Airbnb o Dropbox.

La idea de Uber es utilizar esta ingente liquidez para conquistar el mundo. La expansión internacional de esta empresa fundada hace cinco años ya ocupa 220 ciudades del planeta y su idea es llegar a un millar en breve. A pesar de los obstáculos regulatorios, sus políticas de privacidad y de los problemas sobre el método de comisionar a los conductores, Uber parece imparable debido a la lógica de los tiempos sobre los que ya hemos comentado alguna cosa aquí.

Sin embargo la amenaza a lo establecido no gira entorno a esa capacidad financiera o, ni tan siquiera, a su disruptiva manera de entender la expansión del negocio. El punto de inflexión está en manos de otras grandes compañías que tarde o temprano verán sinergias y de un modelo de transporte que ya han empezado a explorar.

Si Uber traslada personas de punto a punto bajo demanda concreta basada en una aplicación móvil, ¿por qué no puede también transportar cosas? La amenaza se extiende también a los transportistas y ésta ya no sólo viene por parte de Amazon, sino también de Uber.

Digamos que tenemos la cara del disco puesta al revés y algunos creen que es la canción seleccionada. Mientras unos se preocupan de cómo salvar su mundo y su negocio cimentado en modelos anteriores a la existencia de Internet, los teléfonos móviles o la gestión de datos compartida, otros van tomando posiciones. Al final, como en todo, la cosa dependerá de lo rápido que reacciones.

Los taxistas no deben temer a Uber, por lo menos no sólo a él. Deben asustarse, según su manera de ver esto del progreso, una asociación entre Uber y Google, entre Uber y Amazon, entre Uber y Robotics, entre cualquier empresa que aspire a modular el futuro inmediato mediante la tecnología a nuestro alcance y la reducción de fricción económica de los procesos.

Uber ya reparte comida y mercancías. Quien considere que Uber sólo está pensando en transportar personas y hacerlo mediante chóferes humanos es que no ve mucho más allá de lo inmediato. Con UberRush ya están entregando paquetes aprovechando el echo de que es lo mismo técnicamente llevar a una persona que a un objeto mediante la cita previa y automática que facilita su App.

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¿Tienes algo que hacer enviar a alguien? En la aplicación de Uber puedes pulsar ‘rush’ y un conductor, incluso un ciclista, lo recogerá y lo entregará a su destino. Como siempre a un precio inferior al mercado tradicional que requiere de mil sedes, almacenes, papeleos, trabajadores contratados, un tiempo de entrega menor y una ‘user experience’ inmejorable para el cliente pues ordena y paga desde el propio dispositivo móvil.

En este punto, Uber ni piensa en los taxistas. De hecho creo que los utiliza y los valora positivamente, pues en ellos ve su futura flota comercial. A quien realmente le tiene ganas es a Amazon, que ya se la ve venir y por eso insiste en eso de poner el Amazon Prime como punta de lanza de su plan logístico y la apuesta por los taxis tradicionales como apoyo a su despliegue de entregas urgentes.

Y es ahí donde aparece Google. Si alguien le tiene ganas a Amazon es Google, porque el gigante de Mountain View sabe que su mayor rival es éste. Obviamente con el permiso de Alibaba.

El futuro más cercano será muy distinto al actual. Los actores del transporte, de la entrega y de los modelos de movilidad cambiarán para no volver a ser lo anterior nunca más. Es cuestión de tiempo que Uber, Google y alguna empresa robótica establezcan un protocolo de colaboración. No es más que eso, poner en común los avances que cada uno está llevando a cabo.

El futuro más o menos será así. Uber y Google llegarán a un acuerdo por el cual el primero proporcionará los datos necesarios para que Google interprete en su todopoderoso GoogleMaps donde es preciso y donde no tener más coches automáticos listos para un servicio. Es decir, Uber tendrá la capacidad para interpretar las zonas de mayor demanda de transporte humano o de objetos y a que horas del día. Así mismo, Google, proporcionará un vehículo automático sin chófer tremendamente próximo al demandante vía App. Tarifa precalculada, algoritmos decidiendo la vía más rápida y eficiente y seguimiento visual de la propia entrega desde tu sofá. El resultado será el transporte instantáneo visto a tiempo real y tremendamente económico al no precisar conductor. El servicio logístico perfecto.

Por cierto, en esto que acabo de describir nos hemos ventilado un buen número de puestos de trabajo y varias leyes restrictivas actuales. Pero bueno, ya sabemos que en eso del progreso la humanidad ha visto muros más altos y los saltó. Coches automáticos en pruebas vinculantes el año que viene circularán por Londres y algo que ahora nos recuerda a la ciencia ficción en diez años será tan normal como ver a la gente haciendo skype por la calle. Algo impensable hace doce años básicamente porque no existía.

Imagina otro escenario. Un Uber utilizando datos, mapas y criterios sofisticados para decidir incluir en un trayecto a un nuevo ocupante que puede incluirse en el anterior. ¿Resultado? Mayor eficiencia y menor coste para todos, incluido el cliente inicial. Un vehículo circulando en mundo virtuales que ya experimenta Google. Me refiero no a un coche basado en GPS e interpretación de mapas, sino un vehículo capaz de ‘dibujar’ un mundo tal y como es y rectificar el modelo tridimensional que existía en su base de datos si eso ha cambiado. Imagina cual es el papel de los miles de vehículos de Uber. Una flota de correctores tridimensionales en un mundo cada vez más representado en lo virtual y próximo a lo real.

Sobre estas sinergias y combates comerciales, la economía tradicional tiene todas las de perder se pongan como se pongan los gobiernos de turno. Pero también se ponga como se ponga cualquiera, lo mejor es identificar el color del cielo cuando nace un día y no cuando muere el anterior. Lo que se precisa es líderes capaces de preparar nuestra sociedad a un modelo tremendamente distinto y con una gran presión laboral que se va a ir reduciendo. No es sólo esto. Es mucho más, pero este ejemplo es significativo.

La inversión que recibirá Uber, no hace más que confirmarlo. ¿Alguien cree que esos fondos están pensando que Uber, Google, Amazon y otros no van a lograr liderar el futuro? Pues eso, ¿tú que estás pensando hacer? Transfórmate o te transformarán.

Tanto lío para volver a la casilla de salida

Tanto lío para volver a la casilla de salida

Les va a costar, pero al final caerán la mayoría. Se darán cuenta de que la protección en tiempos digitales y distribuidos no es más que una quimera que suele confrontarse con tus propias miserias. La prensa adscrita a los regímenes de turno, ya sea en España, Alemania o Venezuela se dará cuenta tarde o temprano que limitar los accesos vía enlace a sus contenidos es suicida.

El primero en rectificar ha sido el todo poderoso grupo editorial alemán Axel Springer el cual volverá a incorporar el agregador de noticias Google News. Han tenido que aceptar el coste que les estaba suponiendo. Alrededor de un 80% menos de visitas desde que se puso en marcha tan ilógica norma.

Hace menos de un mes que dos centenares de medios alemanes abandonaron el flujo de visitas que les proporcionaba Google News en base a un retorcido principio de que Google se aprovechaba del contenido de ellos al ganar con la publicidad asociada a la búsqueda de una noticia. Pero en ese análisis siempre se dejaban de lado algo que a todas luces parecía lógico también: Google les proporcionaba innumerables visitas, las cuales, ellos, también rentabilizaban. Parece claramente un ‘win-win’ que, tras romperlo unilateralmente, el grupo editorial de, entre otros, la cabecera Bild, han asumido su error.

De hecho Bild ha reconocido la pérdida del 40% del tráfico en su web en apenas dos semanas. Guardando las diferencias con España, aunque según como se mire, Alemania aprobó en 2013 una ley por la que reconocía que los editores del país debían recibir una compensación por aparecer en el agregador de noticias de Google. Esa compensación acabo siendo una especie de exigencia cuantificada en un 11% de los beneficios del gigante de Mountain View. Obviamente éste dijo que se estaba mirando sólo una cara de la tostada y que en las dos había mermelada.

Para demostrarlo Google tomó medidas. Entre ellas modificó como salían las noticias y a quienes afectaba. Si tenían que pagar por mostrar enlaces, decidieron no mostrarlos igual. Limitaron el contenido mostrado, donde ya no aparecerían las primeras líneas de los artículos ni sus imágenes, que es lo que provoca la atención del lector y estimula el engagement. Por si fuera poco, les invitaba a abandonar el sistema que utiliza Google News a los que les pareciera mal. Los que lo hicieron deben estar contemplando corregir su decisión antes de que sea demasiado tarde.

Mientras La revista The New Yorker pone su archivo online disponible de forma gratuita otros limitan incluso los enlaces que puedes ‘regalarles’. Estamos acostumbrados, por lo que no nos asombra, a ver como desde los espacios de decisión política se intenta narcotizar a la sociedad cada vez que esta toma las riendas de su propia existencia. Además como son lentos de narices, como eso del progreso les pilla lejos, no suelen actuar hasta que las cosas ruedan y les rozan. Ahora toca, ante la incredulidad de medio planeta, atender de nuevo a los grupos de presión frente a la lógica de los tiempos que vivimos y vienen.

En España le llamaron ‘la tasa Google’. Que ‘cool’ que queda un mandato tan fuera de su tiempo. Estoy seguro que pronto deberán buscarle otro nombre porque si no se modifica, en breve, lo sucedido en Alemania sucederá también en nuestro país. Cuando hablamos de todo este asunto en algunos foros o medios a los que asisto en Dublín o en otros lugares parecidos, la sorpresa es mayúscula. Esto va de lo de siempre, de proteger intereses que ya no pertenecen a la lógica de los sistemas que vivimos o de los modelos de creación actuales. Cada uno va decidiendo en que barro desea hundirse. Sin embargo, como en todo, el peso de lo inevitable acaba cayendo sobre todo y sobre todos. Por eso, como en otras épocas, podemos estar tranquilos. Tenemos poco, pero aun tenemos tiempo.

 

Último tramo para invertir en Openshopen

Último tramo para invertir en Openshopen

La semana pasada comentamos la buena noticia de que una de las principales tecnológicas de África había entrado en el accionariado de Openshopen. Y es que nuestra plataforma sigue creciendo y ya no sólo en América latina y España sino también en el continente africano de un modo que nos tiene a todos encantados. Precisamente esa entrada en nuestra compañía trastocó positivamente la última fase de nuestra actual ronda de financiación.

Por un lado la hoja de ruta que hemos definido en estos días con nuestro nuevo socio Computer Warehouse Group supone un compromiso por ambas partes que nos exigirá mayor capacidad de inversión en países donde no teníamos todavía planteada nuestra entrada. Una decisión de tipo estratégico que adelanta un despliegue en el continente africano que no podemos desaprovechar.

Por eso esta entrada en el capital de Openshopen ha supuesto una ampliación del tiempo y de la cantidad que la propia ronda significaba de manera que podremos apostar en dos direcciones. Por un lado seguiremos con nuestra hoja de ruta prevista y para lo que estaba reservado este capital ofertado y por otro daremos mayor celeridad a la conquista de una decena de mercados africanos mucho antes de lo previsto.

Aunque ya hemos cubierto lo que se buscaba inicialmente, el período para entrar en la ronda actual seguirá abierto como estaba previsto. Debido a que, como te decía, hemos decidido acelerar aún más y en la doble dirección que nos permite la última noticia corporativa. Por eso hemos ampliado el objetivo. En diciembre cerraremos la ronda y, probablemente, será la última que responda a ‘tickets’ de entrada asequibles a un pequeño inversor.

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En estos momentos tenemos presencia y acuerdos con tiendas vendiendo muy bien en nueve países. En pocos días abriremos el décimo en Kenya. Con clientes en más de cuarenta y con más de cinco millones de euros gestionados desde nuestras tiendas, estamos seguros que estamos en el punto de inflexión y cumplimiento de nuestros objetivos para consolidarnos en una gran empresa tecnológica.

Vamos haciendo los deberes. Openshopen ya es la plataforma que ofrecen algunos bancos en el mundo a sus clientes profesionales como mipymes y el mecanismo que gobiernos e instituciones de países emergentes con gran crecimiento han considerado ideal para modernizar su economía. Hemos basado nuestro crecimiento en mercados que conocíamos bien siendo ya en algunos de ellos la solución Saas para comercio electrónico líder. Todo ello sin descartar nuestra voluntad de ser la referencia también en el mercado español durante el próximo año.

Quedan todavía algunas semanas para cerrar la actual oportunidad de inversión. Si estuvieras interesado en cómo ser parte de este gran proyecto en el que unos cuantos emprendedores experimentados nos pusimos el reto de convertir Openshopen en una gran plataforma capaz de jugar en ‘las grandes ligas’, puedes pedirnos información aquí. Nuestro equipo financiero te dará toda la información que precises.

Penalizar el cambio de modelo de crecimiento económico

Penalizar el cambio de modelo de crecimiento económico

Para los que todavía consideran que la economía ‘se está recuperando’ porque empiezan a venderse más pisos, las hipotecas aumentan y los bancos están ‘saneados’ este artículo no tiene mucho sentido. De hecho les sonará a un canto tecnológico que habla de un mundo que no va con ellos. Sin embargo, si eres de los que piensan, como yo, que no hay nada que recuperar, que el futuro se está definiendo en los países donde se ha comprendido el valor de un nuevo tiempo y dónde las opciones de conquistarlo pasan irremediablemente por aceptar un punto de inflexión histórico que ahora llaman crisis pero que algún día, con perspectiva, llamaremos revolución, entonces si, este es tu post.

Entre los que definen el tiempo actual como un mal paso, una situación temporal a la que hemos llegado por ‘agotamiento’ del consumo o porque ‘tocaba’, se encuentran la mayoría de quienes deberían de liderar los procesos de cambio o, como mínimo, estimularlos. Los otros, somos los que disfrutamos de la dificultad que supone enfrentarse al reto de escalar en los términos de nueva economía, de abrazar a la tecnología como hicieron nuestros antepasados en otros momentos de la historia y de convertir este escenario digital que nos rodea en el motor de una sociedad mejor y más automatizada.

En ese concepto sofisticado y complejo de Nueva Economía aparecen infinidad de modelos de negocio, procesos económicos e, incluso, dinámicas políticas y sociales. Entre ellas destaca uno que, por su dinamismo e ilusión, lidera en muchos casos la difícil carrera por la modernidad, por asumir el futuro inminente y, en muchos casos, el propio día a día presente de los países que se esfuerzan en encabezar la innovación y la sociedad del conocimiento. Las llamadas ‘startups’.

Hay quien en eso de poner palabras y siglas no ven más que un párrafo de sus discursos cansinos, previsibles y de campaña electoral. Otros, por el contrario, en cada término que significa modernizar, facilitar el progreso y encajar las piezas de un puzzle complejo y riguroso ven la gran oportunidad para posicionar sus economías.

El modelo ‘startup’, empresas tecnológicas con potencial de crecimiento enorme y con un comportamiento distinto al tradicional, basado en rondas de financiación que las hacen grandes y competitivas mucho antes de ser rentables, que basan su crecimiento en el desarrollo de tecnología y que esperan la llegada de su momento idóneo para entrar o pertenecer a proyectos de dimensiones muy superiores, está demostrado que supone un acelerador de cambios en todos los aspectos de la economía.

Pues en eso estamos. En el punto en que un gobierno puede establecer si apuesta por eso o lo deja pasar. En el límite entre facilitar a los emprendedores e inversores impulsar esa conquista del concierto económico o el de permanecer en la butaca cómoda esperando un viento favorable que ya no llegará. La última flecha clavada en el torso viene del artículo 95 de la futura ley del IRPF. Ya son varios los emprendedores y fiscalistas vinculados a la tecnología que se han mostrado estupefactos. Martin Varsavsky, Iñaki Arrola y muchos otros han analizado aspectos de dicha reforma tributaria que a todas luces entrará en vigor a principios de año.

Es cierto que aún está por ver como acaba el asunto y que en otros países hay aplicaciones parecidas. Sin embargo la esencia nos demuestra que los detalles más destacados responden a una falta total de comprensión de en que modelo de empresa nos movemos, que importancia tienen los flujos de capital aportado y el, si me apuras, el momento que conceptualmente nos ha tocado vivir. Según se desprende parecería que se está legislando para un modelo empresarial del siglo pasado cuando Internet y sus dinámicas no eran para nada el motor de ningún cambio socioeconómico.

A partir de enero si tu empresa vale más de cuatro millones o, teniendo más de una cuarta parte de la misma valorada en un millón de euros lo tienes crudo si, por cualquier motivo, quisieras cambiar de domicilio fiscal. Deberás tributar sin haber pasado a liquidez tu participación e, incluso sin haber vendido la empresa o quedarte en España diez años.

Puedes estar pensando que porque va a tener que irse un español que ha montado una empresa en España. Eso tendría sentido, que no mucho, si hablamos de economía tradicional, pero que en un modelo digital que precisa de acaparar talento, crecer en ecosistemas preparados para convertir una pequeña empresa tecnológica en un gigante internacional, es una guillotina. ¿Quién va a montar una empresa en España si cuando precise exponerla en Silicon Valley, Dublín, Berlín, Seúl o Singapore conviviendo allí durante años para localizar el vehículo de crecimiento más idóneo? ¿Quién va a invertir en una empresa con potencial de ‘player’ mundial si cuando eso suceda te van a crujir tu inversión?

Es que es una detrás de otra. Leyes de emprendedores que fueron papel mojado, muros en la normalidad de la gestión de los datos, regulaciones casi inéditas en el mundo para que la búsqueda de financiación beneficie a los bancos y, ahora, un modelo tributario fuera de toda lógica de los tiempos que vivimos y que, si nos dejaran, deberíamos poder vivir. Sigo pensando que hay lugares donde la administración, cuanto interviene, perjudica. En lugar de ser un facilitador se ha convertido en un inconveniente. Dudo ya que lo hagan con mala fe, creo sencillamente que lo hacen porque viven en un mundo distinto, lejano y donde la mayoría de las características que podrían convertir un país en crisis en una economía moderna y con expectativas, los ciega.

Hay países que hace unas pocas décadas estaban desolados. Ahora son potencias tecnológicas. Muchos otros ya se han subido al tren del futuro. Era relativamente fácil. En muchos casos era no hacer nada. Dejar hacer a quienes se juegan su patrimonio, gastan sus energías, sueñan despiertos y persiguen retos con el fin de satisfacer sus deseos y sus bolsillos. Al final, todo ese ejército de innovadores, emprendedores, desarrolladores y muchos más, construyen el futuro y lo hacen bajo el patrón de la tecnología que nos permitirá vivir en un mundo mejor y de un modo más competitivo. Pero no dejar hacer, poner trampas, regulaciones excesivas, muros, zanjas, tributaciones cerradas y anticuadas, sólo aleja a una sociedad de esa meta.

Pensarán que así las empresas no se irán. Se quedarán siempre en España. Si les pongo difícil irse cuando crecen, se quedarán. Probablemente lo que van a lograr es que ni se creen. Que poco a poco, analizando lo visto, muchos opten por crearla directamente fuera. Yo lo hice hace años.

Montar tu empresa en Irlanda, por ejemplo, ya no es un tema tributario solamente. Hablamos de libertad, de ecosistema, de facilidades, de regulación lógica y de estímulo a que, si es preciso, las empresas puedan crecer allí donde les sea más propicio. Muchos creen que las grandes empresas del mundo tecnológico vienen a Dublin por el tema tributario y derivados similares. Cierto, como también que son centenares las startups irlandesas, o de otros países que se instalan un tiempo en el Silicon Valley europeo, que en su fase de mayor exposición y crecimiento se van y se instalan legal y tributariamente en Estados Unidos. Curioso, muchas, luego, regresan con un potencial inmensamente superior a que si no lo hubieran hecho.

El ejecutivo español debe confiar mucho en el Silicon Valley ‘español’, por eso ha considerado oportuno ofrecer todo tipo de facilidades para que si tu empresa tiene opciones de crecer, recibir una gran inversión o de capturar talento, no tengas que irte. Una gran ayuda, si… Reducir el paro en España no es tarea fácil. No sólo porque hay algo estructural que depende de que volvamos a construir pisos de manera ridícula y casi pornográfica. No, también depende de que muchos de los empleos que busca la gente cada vez existen en menor medida. Ya no hace falta la gente para hacer cosas que ya no las hacen las personas, lo hacen máquinas, software o robots.

Reducir el paro no depende de que los jóvenes se vayan a patadas. Demostrado queda que no es porcentualmente significativo. Tampoco de las grandes empresas, que ocupando mucho, no son relativamente la principal bolsa de empleo. Depende de las PYMES y de los emprendedores. De ellos es el barco. Déjenles que naveguen. No les den mapas equivocados, cartas de navegación hechas por quienes jamas vieron el mar.

La cantidad ingente de factores que complican el poder montar una empresa en España en comparación con un número importante de países es, poco a poco, la clave del asunto y del problema. Lo de la reforma tributaria una más. A cada día que pasa, sumando elementos de este tipo, estamos más cerca de los modos de quienes dicen ser el ‘diablo’ que de los que ya van a velocidad crucero en eso de la economía del futuro. El proteccionismo en este caso se convertirá en desprotección de aquellos que podrían impulsar el cambio del modelo de crecimiento de un país que agotó el anterior, si es que lo hubo y si es que fue real.

Empleo del futuro: Amazon busca conductores de ‘drones’

Empleo del futuro: Amazon busca conductores de ‘drones’

Prime Air es el programa con el que Amazon advierte que ofrecerá entregas de pedidos en pocos minutos utilizando ‘drones’. Si crees que esto es algo más cercano a la ciencia ficción que a la realidad inminente deberías de saber que la cosa va tomando cuerpo y puede que esté más cerca de lo que piensas. De hecho el gigante americano, que incluso, como anunció Google, estaría en condiciones de ser la mayor amenaza del ‘buscador’, ya solicitó permiso a la FAA americana para poder iniciar pruebas vinculantes de sus drones ‘repartidores’ en sus instalaciones.

El uso de drones seguirá sufriendo de dificultades legales. Eso es evidente. De hecho en el primer número de la futura revista Westinghouse, en diciembre, habrá un brillante artículo que analiza el motivo ‘real’ por el que el uso de drones puede estar viviendo su particular freno legal. Me reservo los detalles de dicho artículo, pero será uno de esos imperdibles del mes.

Sin embargo la transformación de todos los procesos sigue su curso implacable. Continúa ejerciendo su lógica temporal donde la eficiencia, la economía y la automatización arrasarán con todo y contra lo único que podremos hacer es adaptarnos, entenderlo y disfrutarlo. Negando la evidencia sólo se retrasará lo inevitable.

En este caso, Amazon, ha vuelto a dar síntomas que tiene claro hacia donde va. Ahora mismo busca empleados, expertos futuros que puedan ‘conducir’ sus drones Amazon Prime Air. Las ofertas de trabajo al respecto han sido publicadas para puestos laborales del futuro en Cambridge (Reino Unido) y Seatle (EEUU). Yendo al detalle veremos que Amazon busca gente con cinco años de experiencia en la dirección de pruebas de vuelos, así como algunos adicionales en puestos de menor responsabilidad.

De momento, estas personas deberán tener, como requisito indispensable, una carrera en ingeniería aeronáutica, aunque Amazon ya ha dicho que admitirán otros ingenieros si cuentan con la experiencia requerida para las distintas posiciones. Todo evidencia que Amazon ha puesto la directa. Tiene el drone desarrollado, el software de control listo y ahora ya se ha dispuesto a la localización de este nuevo puesto laboral.

Como hemos dicho muchas veces, la mitad de los empleos del mundo sobrarán en breve. Deberemos asumir este problema técnico. Probablemente de esa grieta brotará un escenario nuevo. Para ello hay que creerselo y trabajar para ello. Los países que estimulen esos cambios, llegarán antes a un punto de competencia inédito hasta la fecha.

Esto no va sólo de pensar los puestos laborales, los empleos u oficios inminentes, va de crear el ecosistema para que se nutran unos a otros. Por ejemplo, está muy bien interpretar que el próximo lustro una generación de conductores de drones llenarán las delegaciones de Amazon y de otros logísticos. Pero lo que hay que interpretar es que el puesto relevante será el de aquellos que ‘concedan’ la licencia. Una especie de ‘autoescuelas’ de conductores de drones. El futuro es casi ya presente, vivirlo, disfrutarlo y tomar ventaja es únicamente un tema político, empresarial y, no lo olvidemos, de presión social. Mientras mantengamos el debate de todo un país en la atmosfera irrespirable que vive por ejemplo España y muchos países del entorno, los ciudadanos vivirán ajenos a las oportunidades que el futuro y la tecnología nos ofrece, y que, de hecho, otros países ya están disfrutando para conquistarlo.

En otros momentos de la historia, en cada revolución tecnológica que hemos vivido, unos fueron espectadores y otros protagonistas. Ahora va de lo mismo, de elegir, de exigir a quienes marcan las dinámicas socioeconómicas que se dejen de ‘recuperaciones’ y se pongan a liderar ‘conquistas’. Conquistar el futuro es más simple de lo que parece, sólo hay que interpretar el momento actual y ofrecer respuestas que lo conviertan en una oportunidad y no en una ruina.

La principal tecnológica de Nigeria entra en Openshopen

La principal tecnológica de Nigeria entra en Openshopen

El pasado martes la prensa y medios se hicieron eco de la entrada en el accionariado de Openshopen de la principal empresa tecnológica de Nigeria. Hace algunos meses que en nuestra empresa, con el firme reto de conquistar mercados emergentes, decidimos desembarcar en Nigeria. Este gigante del continente africano es la primera potencia de África en términos económicos superando incluso Sudáfrica. Tiene 173 millones de habitantes, 10 de los cuales viven en la espectacular capital Lagos, y todo lo que tiene que ver con la tecnología, Internet y el comercio electrónico está sufriendo un auge descomunal. No es raro pues, que en nuestro ‘road map’ apareciera junto a otros potentes mercados en los que hemos depositado nuestras energías como México, Brasil o Colombia, entre otros.

Computer Warehouse Group es la empresa líder en Nigeria, Ghana, Camerún y Uganda en consultoría y provisión de soluciones TIC para empresas. Actualmente está en proceso de crecimiento corporativo y su hoja de ruta refleja la intención de ser la empresa líder en soluciones TIC del continente africano. Actualmente es una rentable compañía listada den el ‘stock Exchange de Lagos’ cuyos beneficios provienen un 50% del hardware, un 25% del software y otro 25% del sector comunicaciones. CWG es la mayor empresa subsahariana en sistemas de integración tecnológica que en 2012 tuvo un ‘turnover’ de $130 millones y dispone de 650 empleados, la mitad de los cuales, están titulados como ingenieros internacionales.

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La entrada de CWG en el capital de nuestra empresa es una gran noticia desde el punto de vista estratégico pues a través de esta operación ya se están derivando otros por los cuales ellos impulsarán nuestro despliegue en el resto del continente africano. De hecho a las tiendas Openshopen abiertas en Nigeria, hace algunas semanas estamos sumando otras en Ghana, Camerún, Uganda y, de manera muy especial, en Kenya y Sudáfrica.

CWG ha validado nuestra tecnología que conocen bien y que utilizan hace un tiempo con esta entrada societaria. Un mercado difícil y que necesita un tipo de producto sencillo, robusto y flexible. De hecho, consideran que en su voluntad de posicionarse como líderes en el continente, Openshopen juega un papel destacado.

Estos días se encuentra en Lagos nuestra responsable de expansión en Africa, Adriana de la Cruz, preparando el ‘rollout’ masivo previsto para principios de 2015 y que culminará con la presentación oficial de Openshopen Nigeria como parte del plan nacional de estímulo al comercio electrónico por parte del Ministro Federal de Industria e Inversiones de Nigeria Olusegun Olutoyin Aganga y al cual he sido invitado especialmente a asistir.

Sin embargo, como en todo, lo más importante no es el negocio en si, sino todo cuanto aprendes con él. En este caso que esta compra se haya producido bajo la dirección de alguien como Austin Okere es muy gratificante. Austin es el CEO de CWG, un ponente habitual en el Foro de Davos y considerado por The Guardian como una de las diez personalidades más influyentes de África actualmente, galardonado con un buen número de reconocimientos y miembro del centro de desarrollo emprendedor del MIT de Boston.

No existen precedentes de startups europeas que se lancen al mercado africano e incorporen en sus accionariados a empresas de tan alto valor procedentes de ese continente que yo sepa e invito a mirar hacia África con respeto y admiración por cuanto se está haciendo allí. África es una oportunidad, para los africanos y para los europeos, pero sobretodo lo es para reducir los desequilibrios de este planeta. Cuando la tecnología, el hecho digital, se integra en la vida cotidiana de las personas, independientemente del territorio, se abre un mundo repleto de opciones.

Esta operación corporativa, que no se incluye en la ampliación de capital que finalizará a finales de mes, ha provocado que ésta tenga ahora un valor diferente. Nuestro objetivo era destinarla al despliegue en África, algo que ahora queda bajo el paraguas de CWG. Por lo tanto hemos decidido adelantar el plan de expansión en el sur y este de Europa y en el resto de países latinoamericanos donde aún no tenems presencia. En ese otro frente estamos previendo destinar también nuestros recursos gracias al éxito que estamos teniendo y por el que se ha decidido ampliar el orden de envergadura de dicha ronda de inversión.

Si estuvieras interesado en ser parte de este ilusionante momento de nuestra compañía pídenos información. El ticket de entrada es ciertamente asequible a inversionistas medios. Apunto de abrir nuestra décima sede internacional y con clientes en más de cuarenta países, vamos cumpliendo con nuestro ‘road map’ previsto.

Las amenazas al negocio de Google

Las amenazas al negocio de Google

En principio, Amazon y Google no tienen mucho que ver. Por lo menos es lo que aparentaban hasta hace bien poco. Pero esa percepción está cambiando y lo hace de manera rápida. Si como empresas tienen estructuras de negocio bien distintas, hay elementos de las mismas que convergen. En concreto Amazon Prime y Google Express podrían solaparse en algunos aspectos. No son el mismo servicio, cierto, pero sus similitudes aumentan y sus diferencias se reducen.

Es evidente que en esto de los negocios tecnológicos, la competencia es algo líquido, para nada estático y que, a pesar de que tu teórico competidor no hace nada que te afecte, en realidad si lo hace. No es diáfano el campo de batalla, es complejo, sofisticado y tremendamente permeable. Es la nueva economía y sus duras reglas.

Cuando pensamos en los competidores de Amazon nos viene a la cabeza un tipo de empresa donde no suele aparecer el gigante de Mountain View. Al pensar en Google, aparecen gigantes tecnológicos más vinculados tecnológicamente a desarrollos que a otra cosa. Google y Amazon no son rivales en esencia. Google está en el negocio de la venta de anuncios, Amazon en el negocio de la entrega de bienes.

Pero esto está cambiando últimamente. Ambas empresas se han tocado en la curva. Resulta que Google se está metiendo en el mercado de los bienes a la carta. De hecho puso en marcha un modelo de entrega que garantiza que un cliente de su Google Shopping Express pueda recibir su compra durante el mismo día en que la hizo. Esto sucede en el área de Manhattan y en el oeste de Los Ángeles. Además, Google ya garantizó que a estas áreas se sumarían en breve Chicago, Boston, y Washington. El naming elegido para este proyecto a partir de ahora ya es oficialmente Google Express.

A la vez que Google explora el mercado de la logística, Amazon, como vimos ayer, aprieta el acelerador en los beneficios del servicio tecnológico donde sólo había productos. Amazon Premium ya incluye música ilimitada y streaming de vídeo a partir de colecciones de Amazon Kindle.

Lo más interesante a mi modo de ver es como van a definir los espacios de competencia cada uno de ellos sin repetir al contrario. Es decir, si estamos hablando de dos de las empresas más destacadas del planeta en esta revolución sin precedentes, probablemente será apasionante ver como se adaptan, generan un mercado y solucionan expectativas.

Por ejemplo, Google no va a tener sus propios almacenes masivos como si tiene Amazon, pero en cambio trabaja ya con los comerciantes locales de un modo directo para recoger y entregar mercancías a los clientes. Ha convertido los comercios vinculados a Google Express en ‘hubs’ logísticos descentralizados gracias a una gestión tecnológica masiva. Recordemos que Amazon se está esforzando en crear una red de entrega y recogida similar. El propio Eric Schmidt dijo que ‘mucha gente piensa que nuestra principal competencia es Bing o Yahoo, pero en realidad, nuestro mayor competidor de búsqueda es Amazon’.

Es habitual pensar que Amazon no es un buscador, de hecho no lo es, pero si estás buscando algo ‘para comprar’ el flujo racional y tecnológicamente cada vez más habitual es irte a Amazon directamente. Es una búsqueda sin ruido y mucho más centrada en lo que deseas. Es como buscar en Twitter el impacto a tiempo real de una noticia que Google News aun no puede entregar. No hay imperios eternos que decía el emperador.

La vertiente comercial del algoritmo de Amazon lo convierte en si mismo en un buscador, pero, realmente eso lo hacen en algo muchísimo más peligroso para Google. Es un incalculable depósito de datos sobre gustos y búsquedas comerciales. Además, para Google, el problema picha especialmente en su ‘core business’. Cada vez que alguien busca un producto en Amazon en lugar de Google, el gigante de las búsquedas pierde la oportunidad de servir anuncios junto a los resultados de búsqueda. Algo que cada vez más pasa en otros escenarios. Te vas directamente a Kayak, para reservas de líneas aéreas, a Airbnb para alquileres a corto plazo, y a Yelp para obtener información de un restaurante. Cada una de estas búsquedas es un usuario, un cliente, menos que Google puede utilizar para servirle anuncios focalizados.

Google podría convertirse a medio plazo en el intermediario de todo o de nada. Una investigación realizada por el grupo Forrester explicaba que el año pasado casi un tercio de las personas que buscan comprar algo buscaron directamente en Amazon sin pasar por Google y esa cantidad era el doble que en el año anterior. Parece evidente que estamos en la antesala de una batalla muy interesante. Tal vez, el negocio de Amazon aun no ha sido detectado en su complejidad.

Amazon es el mayor competidor de búsqueda de Google, por lo tanto es su mayor competidor como decía Schmidt, puesto que Google vive de las búsquedas y estas se están traspasando al gigante del comercio electrónico. Un enorme desafío en el firmamento de la economía digital que va a trastocarlo todo. Si ademas a esto, Google, le suma que Facebook es sin duda su mayor competidor en términos de publicidad móvil, la cosa se va a poner muy interesante en eso de ganar dinero a base de clics.

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